Supongo que en estos momentos lo más normal sería empezar por el principio, así que así lo hare. Mi nombre es Santiago Molina y mi papel en este equipo es el de coordinar, divulgar y dar continuidad a la labor de una idea que comenzó a gestarse a finales de 2003 y cuya actividad va ya para siete años. Desde su origen, ATECA ha sido una empresa especializada en el seguimiento y vigilancia ambiental de proyectos, la definición de medidas correctoras y la redacción de Estudios de Impacto Ambiental, actividades todas ellas intrínsecamente vinculadas a la protección del entorno.
En estos años, ATECA ha trabajado mucho y me atrevería a decir que muy bien. Hemos tenido oportunidad de participar en multitud de proyectos y actividades que van desde el desarrollo de software sobre base GIS para el seguimiento del Plan de Vigilancia Ambiental de EXPO 2008 hasta la realización del Estudio de Vegetación en los Aeropuertos de AENA. Hemos colaborado con empresas y profesionales del sector en la elaboración de cartografía temática y hemos diseñado y ejecutado un importante número de Programas de Vigilancia Ambiental. Hemos redactado estudios y hemos hecho otras muchas cosas pero, muy especialmente, hemos aprendido mucho y, sobre todo, lo hemos pasado muy bien. Ahora que empezamos a madurar como equipo y que ATECA ha dejado de ser una ilusión para convertirse en un proyecto consolidado, tocaba reorientar recursos técnicos, organizativos y humanos y, muy especialmente, agradecer de forma sincera la labor de quienes desde el inicio no han hecho otra cosa que apoyarnos.
Con ese espíritu y esa filosofía comenzamos una nueva andadura. Una etapa que arranca con la remodelación de nuestra web corporativa y la puesta en marcha de este Blog que por el momento utilizaremos para reflexionar sobre la labor profesional de los técnicos de medio ambiente, las particularidades de este sector y en definitiva sobre cualquier cosa que sirva de nexo de unión entre el desarrollo de proyectos y la protección del medio ambiente.
Gracias a todos y bienvenidos.
Santiago Molina